Era demasiado guapa para su bien, algo vulgar y muy pequeña.
Miraba como miran los hombres antes de matar.
Y así era ella, primero disparaba y después preguntaba.
Bailaba como si la meciera el viento.
Tenía los ojos de gata y la boca muy puta.
Se emborrachaba con whisky barato y besos robados.
Era de las que te dejaba la llave de su dormitorio en el bolsillo de los tejanos sin que te dieras cuenta.
De las que le coges la mano y cuando te la suelta te hierve su ausencia.
De las que siempre se van.
Y siempre andaba echando de menos a alguien, incluso a ella misma.
Se dormía en tu vientre y al despertarte sólo te quedaba un beso suyo en el pecho y las locuras que te hizo hacer.
Hacía que todas las mañanas se volvían frías sin sus besos de buenos días.
Era de las que te exprimía la vida cuando te hacía el amor.
Dejaba pasar la vida, sin suerte y con pocas ganas.
Siempre tenía la mirada perdida, pero tampoco sabía a donde iba.
Se limitaba a existir.
jueves, 26 de junio de 2014
Carta a mí misma.
Hace tiempo que andas perdida. Ojalá te encuentres pronto, o te encuentren.
Ojalá se te deje de romper el corazón tan pronto y empieces por fin 'Rayuela'
Termina los libros que tienes a medias, y las historias que sabes que no van a ninguna parte.
Espero que dejes de fumar, tanto.
Y que vuelvas a comer sin problemas.
Pero sigue soñando.
Te aviso de que tal vez te vuelvas a enamorar mil veces, pero no lo des todo, que te vas a quedar sin nada para ti.
Sigue pintándote los labios de rojo y usando tu escote de siempre, que te sigan invitando a copas con segundas intenciones.
Vuelve a enrollarte con aquel cantante de poca monta, mientele diciendo que sus canciones son preciosas, mientras él vuelve a escribirte alguna.
Arréglate otra vez las uñas y vuelve a salir de cañas con los amigos de antes, me han dicho que te echan de menos.
Yo sigo pensando que eres todo miedos, pero que puedes hacerlo.
Aún me sigue gustando cuando sacas tu sonrisa torcida de 'yo lo sé todo', aunque no sabes nada. Sácala a pasear de vez en cuando.
Vuélvete a querer pero con más ganas, que te hace falta.
Pero deja de llorar, que te vas a quedar sin lagrimas.
También te quiero decir que todo pasa, y que no te preocupes, que el tiempo cura heridas.
Cuídame.
Ojalá se te deje de romper el corazón tan pronto y empieces por fin 'Rayuela'
Termina los libros que tienes a medias, y las historias que sabes que no van a ninguna parte.
Espero que dejes de fumar, tanto.
Y que vuelvas a comer sin problemas.
Pero sigue soñando.
Te aviso de que tal vez te vuelvas a enamorar mil veces, pero no lo des todo, que te vas a quedar sin nada para ti.
Sigue pintándote los labios de rojo y usando tu escote de siempre, que te sigan invitando a copas con segundas intenciones.
Vuelve a enrollarte con aquel cantante de poca monta, mientele diciendo que sus canciones son preciosas, mientras él vuelve a escribirte alguna.
Arréglate otra vez las uñas y vuelve a salir de cañas con los amigos de antes, me han dicho que te echan de menos.
Yo sigo pensando que eres todo miedos, pero que puedes hacerlo.
Aún me sigue gustando cuando sacas tu sonrisa torcida de 'yo lo sé todo', aunque no sabes nada. Sácala a pasear de vez en cuando.
Vuélvete a querer pero con más ganas, que te hace falta.
Pero deja de llorar, que te vas a quedar sin lagrimas.
También te quiero decir que todo pasa, y que no te preocupes, que el tiempo cura heridas.
Cuídame.
domingo, 22 de junio de 2014
Luces en la ciudad
Brillaban la luces de la ciudad mientras se alejaba.
Sonaba Explosions In The Sky y soñaba con volver.
Un apartamento diminuto que siempre huele a café. Con el suelo lleno de libros y papeles arrugados. Las paredes abarrotadas de fotografías y en la mesa un par de paquetes de tabaco y un cenicero atestado. Todo el día sonando The XX o Leiva. Algo así, imagino. Un colchón el suelo con las sábanas manchadas de carmín y en la encimera pizza de la noche anterior. Y olería a besos, a amor y sexo.
Entre los libros, ropa tirada y las llaves totalmente pérdidas.
Todos los miércoles serían de cine.
La nevera estaría llena de cervezas y algún pedazo de queso.
Estoy segura de que tendría un par de camisas de algún hombre del que ya no recordaría ni el nombre, y una guitarra por si alguno de los que venía, a parte de saber tocarme, la supiera tocar.
Todo lleno de luces tenues y velas de colores.
Dos gatos negros. Y la de los ojos azules.
Sonaba Explosions In The Sky y soñaba con volver.
Un apartamento diminuto que siempre huele a café. Con el suelo lleno de libros y papeles arrugados. Las paredes abarrotadas de fotografías y en la mesa un par de paquetes de tabaco y un cenicero atestado. Todo el día sonando The XX o Leiva. Algo así, imagino. Un colchón el suelo con las sábanas manchadas de carmín y en la encimera pizza de la noche anterior. Y olería a besos, a amor y sexo.
Entre los libros, ropa tirada y las llaves totalmente pérdidas.
Todos los miércoles serían de cine.
La nevera estaría llena de cervezas y algún pedazo de queso.
Estoy segura de que tendría un par de camisas de algún hombre del que ya no recordaría ni el nombre, y una guitarra por si alguno de los que venía, a parte de saber tocarme, la supiera tocar.
Todo lleno de luces tenues y velas de colores.
Dos gatos negros. Y la de los ojos azules.
Enamorarse de mí.
Hoy, charlando, un amigo me ha dicho 'es imposible enamorarse de ti, eres demasiado complicada'.
Luego me ha explicado que al tener tantas caras era imposible enamorarse de todas ellas y seguir vivo. 'Totalmente imposible enamorarse de ti', decía.
Otro amigo, uno que una vez me quiso contestó 'es imposible no enamorarse de ella'. Sin dirigirse a mí.
Como si sólo hubiera dos caras, o quererme o no quererme nada.
Y que difícil entenderlo.
'Que tú lees, escribes, vives y sueñas. Follas mentes y eres demasiado tierna.'
Y sí, leo, escribo, vivo y sueño. Y puede que me pase de cariñosa. Pero ¿por qué debería no hacerlo?
Muchos chicos, y me atrevo a decir hombres me han dicho que estaban enamorados de mí. Y todavía no entiendo por qué.
Que tengo ese 'algo' distinto, dicen.
Que tras siete años sé que si descuelgo el teléfono volvería a tenerle en la puerta de casa con un poco de maría y la sonrisa de siempre.
Porqué, cuando se han 'enamorado' de mí, no se les ha borrado. Y sigo ahí. Y me siguen llamando para decirme que me echan de menos. Que no saben porqué me fui.
Pero es que yo siempre me voy.
Y tal vez mi amigo tiene razón y es imposible enamorarse de mí. Porqué tal vez si lo haces te rompo. Pero es porque yo estoy muy rota.
O no sé. No lo entiendo y no me entiendo.
viernes, 20 de junio de 2014
Deprisa.
Cuando todo pasa tan deprisa que no tienes tiempo. O pensarlo o vivirlo.
Yo, que me paso la vida en trenes y de un lado a otro. Que nunca me establezco en ningún lugar. No pienso. Y aunque a veces me va mal creo que disfruto más de la felicidad y de las no-decisiones que tomo.
Ojalá fueramos todos un poco más impulsivos y no nos limitaramos. Simplemente fueramos naturales. O más naturales.
Personas reales que viven pero sin pensarlo.
jueves, 19 de junio de 2014
Me río a todo volumen.
Como nos vamos perdiendo con los años. Perdemos la esencia. El ser niños. Reírse y jugar.
Yo me alegro de ser niña eterna, pequeña y juguetona. Y soñadora.
Sigue sin preocuparme que piensa de mí la gente cuando corro por la ciudad o me río a todo volumen.
Sigo pensando en que cuando te gusta alguien le tienes que dar un beso, y salir corriendo, a ver si viene a por ti.
Y taparte los ojos a ver si adivinas quién soy.
Y abrazo como si se me fuera a escapar de entre las manos, y me encariño muy rápido porque no pienso en las consecuencias.
Consecuencias. Qué palabra más horrible.
Borraría esa palabra. La de cosas que llegamos a perdernos. La de miedos que nos da.
Tengo miedo a la oscuridad, sonrío como una niña y sigo siendo ingenua. No me espero cosas malas de la gente y se me rompe el corazón a la primera.
Porque cuando eramos pequeños sentíamos todo más. Más intensamente. Y cualquier final era el fin del mundo. Y al rato ya reíamos.
Yo me alegro de ser niña eterna, pequeña y juguetona. Y soñadora.
Sigue sin preocuparme que piensa de mí la gente cuando corro por la ciudad o me río a todo volumen.
Sigo pensando en que cuando te gusta alguien le tienes que dar un beso, y salir corriendo, a ver si viene a por ti.
Y taparte los ojos a ver si adivinas quién soy.
Y abrazo como si se me fuera a escapar de entre las manos, y me encariño muy rápido porque no pienso en las consecuencias.
Consecuencias. Qué palabra más horrible.
Borraría esa palabra. La de cosas que llegamos a perdernos. La de miedos que nos da.
Tengo miedo a la oscuridad, sonrío como una niña y sigo siendo ingenua. No me espero cosas malas de la gente y se me rompe el corazón a la primera.
Porque cuando eramos pequeños sentíamos todo más. Más intensamente. Y cualquier final era el fin del mundo. Y al rato ya reíamos.
domingo, 15 de junio de 2014
Nunca fuimos.
Ojalá volviéramos a caer en picado mientras volamos. Que bonita manera de ver todo perdido a tu lado. Ojalá volviéramos a soñar con huir a la ciudad de sueños, aquella que hicimos nuestra besándonos en cada calle. Abrazarnos los miedos, sin miedo. Dejando escrito que no fuimos sólo amor.
Pero a veces ser mucho no es ser todo, o ser todo no es suficiente.
Y nos borramos, el uno de la vida del otro. Dejando planes y sueños a medias. Algo perdidos, pero sin perder las ganas de volar.
Porque cariño, aunque nos estrellásemos, seguimos soñando.
Y teniendo ganas de seguir siguiendo, de seguir viviendo, apasionadamente.
Lo entiendo, las personas apasionadas asustamos y te asusté.
Te perdiste y me perdiste en el intento de encontrarnos.
Y ahora, que no somos más que recuerdos bonitos, que se empiezan a oxidar, ahora, que beso a otros en aquellos lugares en los que prometimos que no besaríamos nunca a nadie más. Ahora me doy cuenta, de que no fuimos nunca. Fuiste tú, y fui yo. Por separado y con complicaciones. Queriéndonos querer, pero sin saber si lo hacíamos bien.
Nos quedará tus canciones y tu guitarra, mis locuras y todo lo que te escribí. Pero todo lo demás se nos esfumó.
No fui nunca para ti, pero tampoco estoy segura de que tu llegarás a ser para mí.
Ojalá nos vaya bonito, o te vaya bonito, mientras a mí me va locamente apasionado.
Pero a veces ser mucho no es ser todo, o ser todo no es suficiente.
Y nos borramos, el uno de la vida del otro. Dejando planes y sueños a medias. Algo perdidos, pero sin perder las ganas de volar.
Porque cariño, aunque nos estrellásemos, seguimos soñando.
Y teniendo ganas de seguir siguiendo, de seguir viviendo, apasionadamente.
Lo entiendo, las personas apasionadas asustamos y te asusté.
Te perdiste y me perdiste en el intento de encontrarnos.
Y ahora, que no somos más que recuerdos bonitos, que se empiezan a oxidar, ahora, que beso a otros en aquellos lugares en los que prometimos que no besaríamos nunca a nadie más. Ahora me doy cuenta, de que no fuimos nunca. Fuiste tú, y fui yo. Por separado y con complicaciones. Queriéndonos querer, pero sin saber si lo hacíamos bien.
Nos quedará tus canciones y tu guitarra, mis locuras y todo lo que te escribí. Pero todo lo demás se nos esfumó.
No fui nunca para ti, pero tampoco estoy segura de que tu llegarás a ser para mí.
Ojalá nos vaya bonito, o te vaya bonito, mientras a mí me va locamente apasionado.
Pero, que bonito.
Que triste.
Que triste hoy estando sola.
Que tristes 18 años sin ser nada.
Que triste la fiesta de los NO 18 que me tenía preparada.
Que triste ya no ser nada.
Que triste echar de menos y que tristes las llamadas.
Que tristes los encuentros casuales con personas que ya no son nada.
Que tristes los besos que no dimos.
Que triste las canciones que ya no hablan de nosotros y las estaciones que ya no llevan hacía él.
Pero.
Que bonitos los recuerdos.
Que bonitas las nuevas personas.
Que bonita la sonrisa de las mañanas.
Que bonito dar cariño.
Que bonita la libertad.
Que bonito el pelo al viento y cantar a pleno pulmón.
Que bonitas las miradas desconocidas.
Que bonitas tus manos y que bonita tu cara.
Que bonito volver a bailar.
sábado, 7 de junio de 2014
La puta reina del drama.
Cuando llega la noche y te abres. Te abres de corazón, de mente y de piernas.
Aunque eres todo corazón y poco pensar.
Impulsividad en estado puro.
Miedos a toda hostia, y sin miedo a estrellarte.
Pero cariño, eres todo estrellas.
La puta reina del drama, o todo o nada.
Nada de medias tintas, y todo encaje negro.
Eres un jodido terremoto que arrasa, personas y a ti misma. Sin reparos, ni reparaciones posibles.
Pero todo magia. Y sueños.
Y cigarros colgando de la media sonrisa dibujada.
Te mueres de ganas por todo y vives más intensamente.
Y apasionas y te apasionas. Porque sin pasión la vida es triste.
Arañas y muerdes tus ganas.
Gata.
La puta reina del drama con los ojos azules y la mirada perdida.
Aunque eres todo corazón y poco pensar.
Impulsividad en estado puro.
Miedos a toda hostia, y sin miedo a estrellarte.
Pero cariño, eres todo estrellas.
La puta reina del drama, o todo o nada.
Nada de medias tintas, y todo encaje negro.
Eres un jodido terremoto que arrasa, personas y a ti misma. Sin reparos, ni reparaciones posibles.
Pero todo magia. Y sueños.
Y cigarros colgando de la media sonrisa dibujada.
Te mueres de ganas por todo y vives más intensamente.
Y apasionas y te apasionas. Porque sin pasión la vida es triste.
Arañas y muerdes tus ganas.
Gata.
La puta reina del drama con los ojos azules y la mirada perdida.
martes, 3 de junio de 2014
Y te enamoras mil veces.
A veces pasa.
A veces pasa que pasas por muchas vidas. Y las cambias. Y te enamoras mil veces.
Bailas en el tejado todas las canciones que te regalaron mientras te bebes una taza de recuerdos.
Y sonríes, porque eres así, porque amas amar y que te echen de menos, pero te vas, porque siempre te vas.
Haces música besándote en todas las calles perdidas de la ciudad mientras vuelas.
Sales cada viernes a probar suerte en los sueños.
Pierdes el móvil, y todas las llamadas.
Te comes la boca de todos los desconocidos a los que les robas un beso.
Llover mientras haces sol.
Y cambiar el nombre de todas las calles a 'Libertad'.
Follarnos en cualquier lado, corazones.
Andar descalzos por la carretera en pleno Junio.
Navegar tormentas a base de caricias.
Y no sé.
Querernos, pero sin compromisos. Al menos hasta que se haga de día.
A veces pasa que pasas por muchas vidas. Y las cambias. Y te enamoras mil veces.
Bailas en el tejado todas las canciones que te regalaron mientras te bebes una taza de recuerdos.
Y sonríes, porque eres así, porque amas amar y que te echen de menos, pero te vas, porque siempre te vas.
Haces música besándote en todas las calles perdidas de la ciudad mientras vuelas.
Sales cada viernes a probar suerte en los sueños.
Pierdes el móvil, y todas las llamadas.
Te comes la boca de todos los desconocidos a los que les robas un beso.
Llover mientras haces sol.
Y cambiar el nombre de todas las calles a 'Libertad'.
Follarnos en cualquier lado, corazones.
Andar descalzos por la carretera en pleno Junio.
Navegar tormentas a base de caricias.
Y no sé.
Querernos, pero sin compromisos. Al menos hasta que se haga de día.
lunes, 2 de junio de 2014
Si...
Si lo que escribes no le gustaría a tu madre sabes que vas por buen camino.
Si te inspiras con Leiva y con la primavera.
Si te muerdes los labios pintados de rojo mientras piensas.
Si vives enamorada y quieres mucho, pero no te atas nunca.
Si le haces el amor a todo aquel que se pase por tu vida. (Y no hablo de físicamente).
Si siempre llevas las ventanas bajadas y dejas que el viento te revuelva el pelo mientras te fumas un cigarro y se refleja el sol en tus gafas.
Si agachas la cabeza y levantas la mirada para sonreír.
Si eres carne de cañón.
Si se te eriza la piel cuando te susurran al oído.
Si vas, y te vas, pero siempre vuelves.
Si te meten mano y te sacan el corazón.
Si lo prefieres hacer todo cara a cara, menos echar de menos.
Si tu súper poder sería la teletransportación.
Si ríes la vida.
Si sueñas con los ojos abiertos.
Si te inspiras con Leiva y con la primavera.
Si te muerdes los labios pintados de rojo mientras piensas.
Si vives enamorada y quieres mucho, pero no te atas nunca.
Si le haces el amor a todo aquel que se pase por tu vida. (Y no hablo de físicamente).
Si siempre llevas las ventanas bajadas y dejas que el viento te revuelva el pelo mientras te fumas un cigarro y se refleja el sol en tus gafas.
Si agachas la cabeza y levantas la mirada para sonreír.
Si eres carne de cañón.
Si se te eriza la piel cuando te susurran al oído.
Si vas, y te vas, pero siempre vuelves.
Si te meten mano y te sacan el corazón.
Si lo prefieres hacer todo cara a cara, menos echar de menos.
Si tu súper poder sería la teletransportación.
Si ríes la vida.
Si sueñas con los ojos abiertos.
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