De repente rabia. Rabia. Ira. Montones de ideas y ninguna buena. Se chocan, se destruyen y en la mente empiezan a estallar, supernovas de palabras.
Lees a otros. Lees mierdas mil veces mejores que las tuyas. Mejor redactadas, mejor sentidas, mejor pensadas. Y tú, sólo vomitas, sin parar, un surtidor de cosas que no controlas.
Escribes ¿qué es lo que importa? ¿el método? ¿el contenido? ¿el público?
No, definitivamente, el público no. El público no debería existir, desde que existe no se escribe por voluntad, no se escribe por necesidad, se escribe exclusivamente para gustar a alguien. ¿Para qué?
Aquí estoy yo, escribiendo furiosa, furiosa con los escritores, furiosa con los lectores, furiosa con aquellos que convirtieron una necesidad en un negocio vacío, limitando la escritura. LIMITANDO A LOS AUTORES. Obligándonos a ser conexos y decir aquello que a alguien le va a gustar en vez de escribir aquello que no sale de la punta de la polla. Porqué sí, todos tenemos una polla muy gorda que nos dice, follate al jodido mundo. Y lo haces.
Conexiones de palabras que simplemente no pueden encajar. Hablemos de sexo, hablemos de sexo salvaje como si fuera literatura.
El autor es representado por el hombre, simple, la literatura, por la mujer, debido a la complejidad, la belleza.
Hablemos del cuerpo de una mujer, sensual, insinuante, provocador. Incita a la violación, a follársela por cada calle de la ciudad, forzándola, con un cuchillo en el cuello, obligándola a correrse, marcándole todo el cuerpo con cortes, golpes.
Una mujer con los labios carnosos, rojos, llenos de sangre, mujer con sabor a sangre, piernas largas, kilométricas, de esas que se recorren con la lengua suavecito. Una mujer con una de esas miradas de follame fuerte pero hazme el amor con cariño. De lengua venenosa, uñas limadas, cigarro colgando, escote insinuante y unas tetas vulgares, soeces. Por no hablar de su coño, visitado varias veces al día, lamido, besado, venerado. Perfección.
Hablemos del pobre desgraciado del hombre. Sí, el violador es el desgraciado, un burdo intento humano de alguien que en realidad es un animal salvaje, que no sé controla, ve a la mujer y necesita metersela, empotrarla contra una pared y hacerla gemir, hacer que grite, que estalle su nombre en la boca de aquella puta.
Y para eso no se necesita público. No sé si me explico.
sábado, 4 de enero de 2014
Cambios.
A veces todo aquello que buscamos lo tenemos al lado, pero vamos a ciegas, sin darnos cuenta de que no hay que buscar nada, de que hay que dejarse llevar.
Contigo todo es tan fácil, tan natural como respirar o ponerse unos calcetines. Sencillo.
Y ahora no puedo dormir, pensándote, en qué va a pasar, pero ¿qué más da? Si ahora no hay quien me quite la sonrisa de la boca.
La vida y las vueltas que da.
Tal vez me equivoque y todo salga mal, pero esta noche por primera vez desde hace mucho tiempo no he sentido que me partía en pedazos.
What'll I do if you never wanna come back
Sittin in a city that is always on the attack
What'll I do if you never want me back
Come with me come back we'll live again
And what if I'm only satisfied when I'm at home
Sittin in a city that'll never let me go
What if I'm only satisfied when I'm at home
Contigo todo es tan fácil, tan natural como respirar o ponerse unos calcetines. Sencillo.
Y ahora no puedo dormir, pensándote, en qué va a pasar, pero ¿qué más da? Si ahora no hay quien me quite la sonrisa de la boca.
La vida y las vueltas que da.
Tal vez me equivoque y todo salga mal, pero esta noche por primera vez desde hace mucho tiempo no he sentido que me partía en pedazos.
What'll I do if you never wanna come back
Sittin in a city that is always on the attack
What'll I do if you never want me back
Come with me come back we'll live again
And what if I'm only satisfied when I'm at home
Sittin in a city that'll never let me go
What if I'm only satisfied when I'm at home
Suscribirse a:
Entradas (Atom)