domingo, 8 de septiembre de 2013

Problemas.

Me encontré a un hombre hace relativamente poco. Con todo aquello que me gusta. Más de treinta, barba de tres días, conocedor de buena literatura y música aun mejor, mucha labia y un polvazo.

Bien, le leí, le ví y le imaginé, todo en uno, y para sorpresa la mía, él hizo otro tanto conmigo. Sólo Dios sabe por qué.
Tal así que recibo un mensaje suyo. Un ''me encanta tu carita". Y ¿cómo empiezan siempre las cosas si no es hablando de mi carita? Un "no me pierdas la pista" y "ya descubrirás por qué".
Malditos juegos excitantes...
Y claro, perversiones. Y claro, niña peligrosa y complicada. Y claro, dulce y tentadora.

Me meto en terrenos peligrosos.