domingo, 13 de julio de 2014

Así.

Así.
Tan puta que después de echarte un polvo te destrozo.
Tan puta que si me quieres te dejo mirar cuando me como una polla.
Tan puta que si me pides una cita primero te follo y luego decido si me quedo al cine.
Tan puta que sólo me enamoro de mi misma.
Y sí, de aquellas que cuando sale con amigas les levanta el tío a base de escote y sonrisa.
O si hace falta, te levanto la tía.
Que cuando me gusta alguien tiro del morbo de niña tonta. Y luego le saco las uñas.
Que juego contigo. A quitarte la ropa. Y a romperte el corazón.
Pero ya sabes lo que hay.
Yo no cambio por nadie.
Igual que nadie cambia por mí.
Tan puta, que es imposible enamorarse de mí.
Pero al final, me quedo con la copa de vino (en las mejores ocasiones de vodka) y el libro de Bukowski. Totalmente sola.