lunes, 23 de septiembre de 2013

Ahora

¿Cuándo se desencaminó tanto mi vida? ¿Cuándo empecé a estar tan perdida? A buscar cariño en manos equivocadas. Y a meterme en caminos oscuros con hombres que no eran para mí.
Aquí estoy ahora, mirando un espejo y diciéndome que no me pasa nada, que no le ocurre nada a mi cabeza. Que es sólo una etapa. Pero dura ya tanto que o pasa o muero. Y va siendo más muero que pasa. 
Me miro, y no tengo claro a quién veo. Si a la chica de la risa fácil y las sonrisas gratis, a la que es seria y piensa todo, a la que se araña, se droga, se quema, se corta, a la que muere cada día, a la que finge, a la que no come, a la que hace pasteles, a la que vomita, a la que escribe, a la que borra... Y no soy nada, ni nadie. Y tampoco soy de nadie porqué huyo de lo posesivo, porqué lo único que tengo claro es uqe vuelo a miles de metros de aquí, vivo en una cárcel de cuerpo. Mi espíritu es libre. 
Pero que sé yo, si sólo con respirar me pongo nerviosa y acabo temblando de pies a cabeza. Y que sé yo si ya no noto cuándo me tocan. 
Y si pido que me salven ¿de qué o de quién? 
Bueno.
Pero nadie se da cuenta, nadie parece darse cuenta.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Problemas.

Me encontré a un hombre hace relativamente poco. Con todo aquello que me gusta. Más de treinta, barba de tres días, conocedor de buena literatura y música aun mejor, mucha labia y un polvazo.

Bien, le leí, le ví y le imaginé, todo en uno, y para sorpresa la mía, él hizo otro tanto conmigo. Sólo Dios sabe por qué.
Tal así que recibo un mensaje suyo. Un ''me encanta tu carita". Y ¿cómo empiezan siempre las cosas si no es hablando de mi carita? Un "no me pierdas la pista" y "ya descubrirás por qué".
Malditos juegos excitantes...
Y claro, perversiones. Y claro, niña peligrosa y complicada. Y claro, dulce y tentadora.

Me meto en terrenos peligrosos.