domingo, 22 de junio de 2014

Luces en la ciudad

Brillaban la luces de la ciudad mientras se alejaba.
Sonaba Explosions In The Sky y soñaba con volver.
Un apartamento diminuto que siempre huele a café. Con el suelo lleno de libros y papeles arrugados. Las paredes abarrotadas de fotografías y en la mesa un par de paquetes de tabaco y un cenicero atestado. Todo el día sonando The XX o Leiva. Algo así, imagino. Un colchón el suelo con las sábanas manchadas de carmín y en la encimera pizza de la noche anterior. Y olería a besos, a amor y sexo.
Entre los libros, ropa tirada y las llaves totalmente pérdidas.
Todos los miércoles serían de cine.
La nevera estaría llena de cervezas y algún pedazo de queso.
Estoy segura de que tendría un par de camisas de algún hombre del que ya no recordaría ni el nombre, y una guitarra por si alguno de los que venía, a parte de saber tocarme, la supiera tocar.
Todo lleno de luces tenues y velas de colores.
Dos gatos negros. Y la de los ojos azules.

Enamorarse de mí.

Hoy, charlando, un amigo me ha dicho 'es imposible enamorarse de ti, eres demasiado complicada'.
Luego me ha explicado que al tener tantas caras era imposible enamorarse de todas ellas y seguir vivo. 'Totalmente imposible enamorarse de ti', decía.
Otro amigo, uno que una vez me quiso contestó 'es imposible no enamorarse de ella'. Sin dirigirse a mí.
Como si sólo hubiera dos caras, o quererme o no quererme nada.
Y que difícil entenderlo.
'Que tú lees, escribes, vives y sueñas. Follas mentes y eres demasiado tierna.'
Y sí, leo, escribo, vivo y sueño. Y puede que me pase de cariñosa. Pero ¿por qué debería no hacerlo?
Muchos chicos, y me atrevo a decir hombres me han dicho que estaban enamorados de mí. Y todavía no entiendo por qué.
Que tengo ese 'algo' distinto, dicen.
Que tras siete años sé que si descuelgo el teléfono volvería a tenerle en la puerta de casa con un poco de maría y la sonrisa de siempre.
Porqué, cuando se han 'enamorado' de mí, no se les ha borrado. Y sigo ahí. Y me siguen llamando para decirme que me echan de menos. Que no saben porqué me fui.
Pero es que yo siempre me voy.
Y tal vez mi amigo tiene razón y es imposible enamorarse de mí. Porqué tal vez si lo haces te rompo. Pero es porque yo estoy muy rota.
O no sé. No lo entiendo y no me entiendo.