Suelo besar hasta morder, morder hasta hacerte sangrar y no me voy a quedar a lamerte las heridas.
Mis impulsos homicidas me invitan a tirarte desde un octavo pero tirarme detrás porque ¿qué coño de mundo sería este si no estás en él?
Soy la que nunca va a ser tuya y si esperas conseguirme debes volverte un cínico sin corazón para que no te duela cuando te diga adiós.
Sabes que acercarte a mí es peligroso pero quieres, que te toque, necesitas más.
No hay nada como una puta que te destroza para enamorarse.
Quiero decirte que va a haber alguien mejor, pero después de echar un polvo vas a saber que es mentira.
Confía en mi cuando te digo que soy lo peor que te puede pasar pero que follando en la encimera se te va a olvidar.
Vas a odiarme pero si te pido que vuelvas ni te lo piensas, no hay nadie que te meta mano en la ciudad como yo.
Ven.
Voy.
Ya no.
Y es que cuando te toco se te acelera el corazón y quieres ajustar tu respiración a mis orgasmos pero yo ya estoy pensando en comerle la boca a otro.
Espera, dame un minuto, voy a quererte todo lo que pueda y después te dejo.
Es muy fácil ser una zorra vulgar, pero tú ya sabes que soy, sobretodo cuando te susurro al oído que me gusta más fuerte.
A la mierda si de verdad pensabas que era de las que se quedaba. Soy de las que se recuerda.
El mejor polvo de tu vida y la peor puta que te ha arrasado.
Quiéreme, sólo la mitad de lo que te he querido yo.