jueves, 28 de noviembre de 2013
Pensar.
Crees que estás mejor. Crees que no duele tanto respirar. Crees que no tienes que esconderte más por si te arañas.
Y allí está. Aquello que te trae de vuelta a la realidad. Si no es un golpe, es un espejo, una palabra. Eres tu misma, son los demás.
Y coges el teléfono, llamas a alguien, te metes de todo, vas hasta el culo, besas, follas, olvidas, te arreglas, sonríes, y sigues a quién sea a dónde sea, hasta que te das cuenta de que hace rato de que te perdiste y solo corrías, corrías con los ojos cerrados. Y llegas al mar, te metes y nadas y te hundes. Kamikazes emocionales. Te comes el mundo y él te come a ti. Relación destructiva de amor odio.
Paras. Paras, piensas, duele. Y sin dudar vuelves al principio. Pero llena de heridas.
Que sé yo. Si ya no siento nada más que miedo. Que me comen las sombras.
Y y, que no puedo estar sola, que necesito que me quieran para poder sobrevivir...
Ojalá fuera todo como cuando era la niña de las sonrisas y no la de la mirada de gata y la boca de puta. Ojalá fuera todo como cuando me hinchaba a chocolatinas y no a prozac y cigarros.
Tan ''niña, eres diferente'', tan ''niña, me haces sentir vivo''. Tan todo. Y yo tan muerta.
Y ya no me río bien, ni sonrío de verdad, ni beso con amor, ni como con hambre, ni hablo con ganas, ni follo con pasión.
Los ojos azules, bonitos, fríos y tristes.
Los ''estás mal, pero huyes".
No sé nada. No sé ni respirar.
Espero todo el día algo que nunca va a pasar.
Soy como un perro de la calle. Como un gato sin gata. Como una noche sin luna y un día sin sol. Soy todo lo que no soy.
viernes, 11 de octubre de 2013
Y.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Ahora
Aquí estoy ahora, mirando un espejo y diciéndome que no me pasa nada, que no le ocurre nada a mi cabeza. Que es sólo una etapa. Pero dura ya tanto que o pasa o muero. Y va siendo más muero que pasa.
Me miro, y no tengo claro a quién veo. Si a la chica de la risa fácil y las sonrisas gratis, a la que es seria y piensa todo, a la que se araña, se droga, se quema, se corta, a la que muere cada día, a la que finge, a la que no come, a la que hace pasteles, a la que vomita, a la que escribe, a la que borra... Y no soy nada, ni nadie. Y tampoco soy de nadie porqué huyo de lo posesivo, porqué lo único que tengo claro es uqe vuelo a miles de metros de aquí, vivo en una cárcel de cuerpo. Mi espíritu es libre.
Pero que sé yo, si sólo con respirar me pongo nerviosa y acabo temblando de pies a cabeza. Y que sé yo si ya no noto cuándo me tocan.
Y si pido que me salven ¿de qué o de quién?
Bueno.
Pero nadie se da cuenta, nadie parece darse cuenta.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Problemas.
Bien, le leí, le ví y le imaginé, todo en uno, y para sorpresa la mía, él hizo otro tanto conmigo. Sólo Dios sabe por qué.
Tal así que recibo un mensaje suyo. Un ''me encanta tu carita". Y ¿cómo empiezan siempre las cosas si no es hablando de mi carita? Un "no me pierdas la pista" y "ya descubrirás por qué".
Malditos juegos excitantes...
Y claro, perversiones. Y claro, niña peligrosa y complicada. Y claro, dulce y tentadora.
Me meto en terrenos peligrosos.
lunes, 5 de agosto de 2013
Tan sólo.
Luego lo pienso de veras y me acuerdo de que soy yo quien echó a esas personas de mi vida y las cambié por buen sexo y poco amor. Y tequila, vodka, un gato y libros, claro.
No entiendo porqué lo hago, podría tener cariño y de pronto es todo lo que NO quiero tener. Y no sé si es el tiempo o soy yo misma lo que me ha vuelto fría. Que no siento nada a excepción del placer de la piel. Y por eso lo busco. Me entregué a ello sabiendo que no duele tanto como querer. A eso y a unos pocos porros, para creerme capaz de querer de verdad.
Siendo tan jóven y sin sentir nada. Creo que abandoné los sentimientos al darme cuenta de que eran casi una utopía. No sé si es comprensible lo que digo. Me da igual.
El temor de no sentir nada, el temor de darte cuenta de que nada te importa. Ese es un miedo real y racional. Lo es.
Quizás pienso demasiado, quizás pienso mal.
Pero que más da. Si no soy una persona, si no soy una mujer. Sólo soy un espíritu libre que vuela por el mundo tratando de comprender y cambiando las vidas que se cruzan por mi camino.
Tal vez ya desvarío. No debería de haber tomado esa última copa. Bueno. La penúltima. ;)
Seco.
Tu. Yo. Miradas, sonrisas, me estremezco, me pellizcas. Poco a poco, pocas prisas, suavemente me tocas, te acaricio y tu piel se pone de gallina por donde mis dedos te han rozado. Te miro de reojo, tu, con los ojos entrecerrados, disfrutando el momento. Sabemos que esto no se para y no vamos a pararlo nosotros. Y de pronto unos besos, fugaces, y medias sonrisas entre beso y beso. Cada vez más intensos y nos empezamos a recorrer, manos y boca. Cuello, oreja, mandibula. Se oye alguna respiración entrecortada. Algún gemido leve, de placer suave, y empezamos a jugar. Y a girar uno sobre el otro. Uno manda y el otro se deja llevar. Suaves leones, como si eso fuera posible. Y te muerdo, sabes que no me puedo controlar. Y me castigas apresandome las manos y negandote a besarme, cuando sabes que no es que quiera que lo hagas, es que lo necesito. Y así poco a poco nos fundimos hasta caer exhaustos. ¿Y luego? Un cigarro a medias. Tu hablas, me nombras cariñosamente con "cielo", "amor", aunque los dos sabemos que no soy tu cielo, y tu amor mucho menos. Me zafo de tus besos y tus abrazos. No me gustan, prefiero estar a mi aire, fumando sentada sobre una camiseta y con hojas en el pelo, salvaje, como soy. Espero a que te calles de una vez y te digo que tengo que irme, que tengo que ir al trabajo o cualquier otra excusa. Te levantas para darme un beso pero soy más rapida, me giro y me despido con la mano. Y así, sencillo, seco, sexo.
sábado, 3 de agosto de 2013
Nada.
Pienso en que somos y en que fuimos.
Pienso en que debe haber alguien pensando que hablo de él aunque no sea así.
Te quiero como nunca he querido a nadie. Te siento mío y soy tuya sin ningún pero, al 100% .
Tal vez sea una locura pero todas las noches te escribo, te pienso, te siento. Te hago mío. Y hablo como si de un hombre se tratara, aunque en realidad no sea nada. La nada, mi todo.
La oscuridad, los pozos sin fondo donde me atrapo. Las paredes que construyo a mi alrededor, siendo yo quien pone cada uno de los ladrillos que las componen. Los agujeros negros de mis dimensiones privadas. Las palabras vacías que buscan sentimientos que las llenen pero que no encuentran absolutamente nada.
Que mágica mi nada.
Es como un atrapasueños que no solo absorbe pesadillas, que me enreda en sus plumas y doy vueltas y vuelo. ¿Porque qué soy yo sinó un pájaro malherido? Y ahora que estoy tocando pies con tierra hasta que me sane, enloquezco, y siento que mi nada se llena de angustias y de penas, cuando allí arriba solo siento nada. Y es que la nada lo es todo. Las ganas de vivir, de amar, de sonreír, y hasta me atrevo a decir de ser feliz, siendo nada, sintiendo nada. Sin que nada malo te pueda si quiera acariciar como una brisa. Y nada más que estrellas y luna. Noches. Noches solas o noches acompañadas. Noches de sexo y noches de nada. Y días también ¿por qué no? Días de sol, playa y nada más. Días de lluvia, de los que sales y te mojas y de los que te quedas, café, libro y nada.
Debeís pensar que también está el todo. Y bueno ¿qué es el todo sinó nada? Me explicaré.
"Aquel hombre lo tiene todo". Una mujer bonita que lo quiere, una buena casa, una familia que lo adora, un trabajo que le encanta, buenos amigos, el mejor de los coches, dinero, salud... Pero todo eso no es nada. Te mueres y no queda nada, todo aquello no sirve para nada. "-Para ser felices" me dirán. Pero en mi opinión pa verdadera felicidad depende únicamente de ti, ni de lo que tienes ni de quién te acompaña por el camino. Claro que tal vez me equivoco. Y estas son mis ideas. Nada más, nada que decir.
lunes, 29 de julio de 2013
Y esto es.
Siempre siguiendo un patrón, siempre escapando de lo potencialmente peligroso, aunque en el fondo sabía que no podía herirla, que iba a ser al contrario. Y es que vivía con el miedo a flor de piel, temiendo todo aquello que desconocía temiendo no saber reaccionar.
Así que otra vez estaba allí, sola, y temía que acabar buscando consuelo y cariño en la primera persona que pasase por allí, como siempre, hiriéndose más, muriéndose más.
Cualquiera diría que era un idiota por apartar a la única persona que conseguía mantenerla a flote, hacerle respirar, reír y sonreír. Pero allí estaba él, diciéndole que se iba, y allí estaba ella, sin hacer nada al respecto, diciéndole adiós y llorando en silencio.
Le pidió perdón por no ser capaz de dar la cara, por volver a desaparecer, ella sabía que no volvería más, se lo imaginaba, y si superaba todo aquello que la oprimía no sería la misma, ni él tampoco.
Él, siempre intentando hacerla feliz, haciendo que todo fuera bien, y ella, complicándolo.
Lo que realmente le dolía es que si en vez de subirle a su habitación hubiese seguido el plan de siempre, hubiesen tenido más tiempo, aplazando algo que iba a ocurrir sí o sí, pero necesitaba más tiempo con él, no pudo ni despedirse, ni siquiera un beso en la mejilla, de esos de cortesía...
Let's talk this over
It's not like we're dead
Was it something I did?
Was it something you said?
You were everything, everything
That I wanted
We were meant to be, supposed to be
But we lost it
http://www.youtube.com/watch?v=VFGbSWP-G-o
domingo, 28 de julio de 2013
Noches.
Ahora aquí, con lluvia y una buena tormenta eso me deprime aún más, es como si el cielo estallase para hacerme parar o por contra, para decirme que tengo razón. Voy a poner música para acompañar, o para deprimirme más. ¿Blues antiguo o Norah Jones? Turn Me On, parece adecuada para el momento. A veces parece que los temas están hechos especialmente para ti, y luego cuando ves que no, te sientes una puta mierda.
My poor heart, it's been so dark
Since you've been gone
After all, you're the one who turns me off
You're the only one who can turn me back on...
He subido la persiana y abierto la ventana, me he quitado la ropa y me he puesto su vieja y desgastada camisa, y una colcha, para el viento, estoy por subirme un café, pero claro, lo tengo prohibido, gracias médicos.
En fin, me quedará hablar con extraños en cafeterías, como siempre.
Tú.
Esa manera tuya de mirarme y sonreír inmediatamente después.
Aquellas conversaciones sobre la vida.
Tu, yo, abrazos, caricias pero ningún porqué.
De todos modos estoy convencida de que no es amor, yo ya no siento de eso.
Pero pasa el tiempo y tu no te vas, sigues, aguantando, a pesar de qué nunca podré darte lo que tu me das a mi. Vida.
viernes, 26 de julio de 2013
Frío suspiro.
-¿Qué es lo que quieres de mí? -preguntó ella, entre risas.
Y en ese momento cambió todo, porqué no obtuvo la respuesta que esperaba.
-Te quiero a ti, quiero tu amor.
Y claro, ¿como le iba dar ella algo que no poseía? . Una sonrisa fugaz y su reflejo triste en los ojos.
-Sabes que eso no puedo dártelo, que no es algo que esté en mis manos.
-Cuándo lo esté, porque lo estará, no será para mí, ¿verdad?
Y por primera vez, dudó.
martes, 23 de julio de 2013
Razones.
Tiene cierto encanto escribir por escribir, sin que me importe una mierda quién vaya a verlo. No tener que esforzarse y tan sólo vomitar palabras, todo lo que se te cruza por la cabeza. Como si de repente me apetece soltar que... quisiera ir a India sin que venga cuento.
Estamos tan limitados Tan forzados a ser conexos y reprimirnos que dios sabe cuantas cosas nos hemos dejado por decir, importantes o no tanto. ¿Quién juzga qué es importante realmente? Porque para mí podría ser importante que hoy no he visto ninguna hormiga, pero claro, a quién le importa.