viernes, 11 de octubre de 2013

Y.

Y bueno, de que me sirve saber lo que me pasa. Y puta medicación, que soy muy joven para estar tan perdida. Casi como un desierto remoto, dónde siempre es de noche. Y tal vez soy noche yo, y no desierto.. Oscureciendo lo que toco.
Lo que si que es verdad es que hace tiempo que pierdo mucho y gano nada, suplicando a bocas amor que no necesito y enloqueciendo mientras me quito la camisa para meterme bajo mil mantas y no salir. Y allí, en mi pequeña fortaleza me siento a salvo, pero salgo y muero. Y que jodido estar más muerta que viva, o peor, no ser libre porqué tu misma eres tu propia cárcel. Y liberación cuando me hiero. Que ya no hablo de dolor físico. Que me río yo de ese dolor. 
Y aquí confieso entre copas que sueño con sentirme volar y quitarme las cadenas. Buscando entre mi almohada sueños que se esfumaron.
Soy un millón de cosas y todas malas, y es más fácil escribirlo que contarlo. 
Bueno, no sé, si voy todo el día pérdida y durmiéndome, menuda imagen debo dar... 
Los recupérate me los dicen como si me fueran a servir de algo, o peor, que si necesito algo, já, claro, no te jode, ¿pero puedes dármelo tú?
Ya sólo vomito lo que se me cruza en la cabeza, perdí la coherencia hace bastante, con la dulzura.
No soy suficiente. No soy nada.