miércoles, 28 de mayo de 2014

Reír la vida.

A veces para estar bien pensamos que necesitamos algo, o a alguien.
Y sólo necesitamos respirar, relajarnos y enfocar el mundo de otra manera.
Besar los amaneceres, acariciar las tardes y follarnos las noches, pero todo intensamente, como si no hubiera mañana pero sabiendo que lo hay.
Porque es eso, es hacerlo todo al máximo.  Es explotar mientras actúas. Y cantar, cantar a pleno pulmón en la calle.
Y querer reír la vida porque vivirla es de tristes.
Y llorar hasta no poder más, romper a llorar, y romper a reír, pero no romperte.
Bailar mientras caminas. Y cogerte la mano a ti misma porque no necesitas que nadie tire de ti.
Quererte.
Porque siempre empezamos a querer a otros antes que a nosotros.
¿Y que se puede esperar de alguien que no es capaz de quererse a si mismo?
Dejar de vivir la vida de otros, y vivir la nuestra. Vivirnos.