lunes, 28 de julio de 2014

Te quiero, M.

¿Sabes?
De mayores nos veo felices.
Pero no felices como ahora de un porro, felices de verdad.
Nos levantaremos con ganas de hacer cosas, de no parar.
No seremos como la gente normal.
Seremos de esos que ves en la calle y piensas TÚ.
Nos veo viajando a toda hostia. Cada semana en un país distinto. Japón, Turkia, Brasil, en las fabelas. Con la gente de verdad.
Iremos a toda hostia. Más rápido con el mundo.
Y sin miedo a estrellarnos porque nos hemos estrellado tanto ya que no podemos seguir haciéndolo.
No tendremos miedo.
Y tendremos esa hambre de no poder con este trozo de mundo que ya estamos pidiendo el siguiente para comérnoslo.
Tan grandes, tan fuertes y tan libres.
Imposibles de parar.
Sin si quiera plantearnos la idea de detenernos.
Porque no. No podremos conformarnos.
Y no es que no quiera, es que no puedo decirte que va a salir todo bien. Pero mientras me cojas de la mano me da igual lo que pueda pasar.
Siempre con la sonrisa puesta y nuestros excesos.
Te quiero, M.

Me voy a ir.

Una página en blanco para explicarte qué va a pasar.
Mientras, el café con hielo y el cigarro de después.
Verás... Quiero grabarte mi nombre a fuego en la piel a base de sexo.
Que cada vez que otra te toque te falte que sea mi piel.
Me voy a ir. Te follarás otras mil. Pero nunca serán yo.
Te he elegido y ya no hay más. Soy como 'La chica más bonita de la ciudad' de Bukowski.
Por ti cambio todos mis planes, pero sólo paro un par de segundos.
Te prometo amor del bueno y partirte el corazón.
Te prometo ser peor que una bala en el pecho.
Ojalá que cuando yo ya no esté tú no puedas hacer otra cosa que echarme de menos.
Prometo hacerte el más feliz de la Tierra durante un minuto.
Prometo que cuando te vea con otra que esté intentando reconstruirte, con dulzura iré a besarte una vez más.
Y si tu sigues siendo un enamorado de las causas perdidas, me cogerás la mano y huiremos.
Volverás a romperte una vez más mientras hacemos el amor.
Convertiremos todos los lugares en nuestros lugar y luego te dejaré solo, recordando como solía mirarte, como si contigo fuera capaz de volar.
Voy a hacerte tanto daño que dejarás de tener miedo.
Y eso es bueno, creo.

lunes, 21 de julio de 2014

Hice trampas.

Que ganas de cruzarme contigo en la calle.
Liarte con un par de besos y una sonrisa.
Te voy a pedir que juguemos, y quien gane se queda los 'para siempres'.
Tendremos que recorrer todas las calles para buscar mis pedacitos.
Habrá en el cine, donde me metiste mano por primera vez.
Y en el callejón donde me dijiste 'te quiero' y se paro el mundo.
En tus sábanas seguro que queda algo.
Y en todas las sonrisas que me dibujabas.
Tal vez si me haces reír una vez más se me escape lo poco que queda de corazón por la boca.
Y que desastre.
Porque ahora llueve, y mira que hace sol.
Da igual, yo sigo saltando de abismo en abismo, y te beso porque me tocas.
Cuando terminemos el camino de los recuerdos hacemos recuento.
Veamos cuantas veces me rompiste y cuantas me rompí yo sola.
Ya sé que voy a ganar yo. Hice trampas jodiéndome hace tiempo.
Y es que mi corazón ya no funciona bien y destroza todos los que se le acercan.
Ah.
Sí.
He ganado. Y me quedo todos los para siempre que me prometiste.
Tú quédate el olvido, que a la larga termina siendo más triste.
¿Ahora?
Bueno, yo me voy reconstruyendo, tu puedes borrarme de tu lista de contactos.

sábado, 19 de julio de 2014

Corre.

Oye, que tengo miedo.
Que estoy perdida.
Que te necesito aquí.
Agarrándome fuerte la cintura.
Deslizandote por mis caderas.
Cógeme y súbeme a la encimera, vamos a hacer el primer plato.
El segundo, lo hacemos en el suelo.
Y el postre, entre las piernas.
Que me cojas del cuello. Y me tires del pelo.
Que me comas a besos todos los miedos.
Que me muerdas todos los puntos débiles, que contigo todo se hacen fuertes.
Recórreme con la lengua todos los secretos.
Córrete en mis imposibles.
Y mientras yo, te como la boca, te arranco la ropa y todos los sueños.
Te beso en todas las veces que te decías 'no puedo'.
Seamos uno, sin miedos.
Huyamos de todo contra una pared.
Fumemonos toda la hierba del mes.
Luego, sólo abrázame.
No quedará nada que no sepas.

jueves, 17 de julio de 2014

Vuelve.

Cuando llovía siempre llevaba un paraguas con flores amarillas, no soportaba un día sin sol.
Nunca tenía sueño. Y siempre miedos.
No se cruzaba con gatos negros.
Su respuesta siempre era una sonrisa torcida mientras alzaba los ojos y agachaba la cabeza. Te prometo que cuando sonreía se paraba el mundo un segundo.
Y su risa, era tu sonido preferido.
Con ella nada era blanco o negro, tenía su propia gama de colores.
Te ponía sus gafas de ver el mundo de color de rosa y te cogía la mano mientras te llevaba a su paraíso.
Con ella, aunque no te quisiera, no se follaba, se hacía el amor.
Era tan tierna que siempre parecía que estuviera enamorada de ti.
Tenía la cabeza llena de sueños bonitos y de su canción.

https://www.youtube.com/watch?v=gCInDF8qS44

Vivía enamorada de la primavera.
Y sabía explicarte con los ojos porqué.
Siempre con alguna flor en el pelo.

Y luego, simplemente se fue. Y se llevó la mitad de mí.
No sé porque, pero me dejó sola. A medio construir.
La echo de menos.
Vuelve.

domingo, 13 de julio de 2014

Así.

Así.
Tan puta que después de echarte un polvo te destrozo.
Tan puta que si me quieres te dejo mirar cuando me como una polla.
Tan puta que si me pides una cita primero te follo y luego decido si me quedo al cine.
Tan puta que sólo me enamoro de mi misma.
Y sí, de aquellas que cuando sale con amigas les levanta el tío a base de escote y sonrisa.
O si hace falta, te levanto la tía.
Que cuando me gusta alguien tiro del morbo de niña tonta. Y luego le saco las uñas.
Que juego contigo. A quitarte la ropa. Y a romperte el corazón.
Pero ya sabes lo que hay.
Yo no cambio por nadie.
Igual que nadie cambia por mí.
Tan puta, que es imposible enamorarse de mí.
Pero al final, me quedo con la copa de vino (en las mejores ocasiones de vodka) y el libro de Bukowski. Totalmente sola.

miércoles, 9 de julio de 2014

¿Pero no te has enterado?

'Te quiero', decía.
¿Pero no te has enterado? Soy una puta. De las que ya no quedan.
Más puta que la vida, pero follo mejor.
¿No te has enterado de que siempre muerdo al besar?
Y que siempre tengo un cigarro en la boca.
"Que si fuma la chupa" y yo me lamo los dedos después de tocarte.
Y te echo el humo a la cara.
Que siempre tengo sed.
Me follaría a tu mejor amigo y te dejaría mirar.
Todo esto con los labios pintados de rojo.
'Te quiero', 'Gracias'.
Y así con todo. Contigo.
Conmigo.
Te metería una bala entre los ojos y luego te echaría de menos.
Una chica fácil que parece enamorarse de todo el mundo.
Menos de ti.
Te araño la espalda. Te dejo marcas.
Cicatrices en el corazón.
Te robo los miedos, eso así.
Una puta de las que nunca se quedan.


viernes, 4 de julio de 2014

Esa chica.

Me gustaría ser la chica.
La chica.
Esa que jamás olvidas. Esa que te cambia la vida y te enseña a reír más bonito.
Que te muestra la vida como ella lo ve.
Esa que cuando menos te lo esperas se va y te rompe.
Te deja completamente herido.
Y ya es imposible olvidar que hubiese pasado si no se hubiese marchado.
Entonces ves su mirada en todos los espejos y sientes su olor en todas las flores. Notas su piel cada vez que te pilla la lluvia en mitad de la ciudad. Su risa te resuena en la cabeza. Y su sonrisa. Esa se queda clavada en tu pecho. Aquella sonrisa que pensabas que sólo dibujaba en su cara para tí. Que le llenaba la cara.
Esa, que cuando se va te deja tirado en un bar.
La que hizo una banda sonora para tu vida. Una canción para cada momento. Incluso para aquellos en los que no está.
Esa chica que te despierta en mitad de la noche para llevarte a ver las estrellas al punto más alto de una ciudad que siempre ligarás a su nombre. Porque no habrá calle donde no te haya besado.
Esa que está completamente loca y te vuelve loco.
Que te hace las cosas fáciles difíciles pero que te encanta su forma de hacerlo.
Que te coge la mano y te hace cruzar la calle con todos los semáforos en verde.
Esa que te hace creer que todo el mundo está ciego y que tú eres el único que ve.
Tu puta luz cada mañana.
Aquella que te folla donde y cuando quiere, el corazón.
Esa que siempre te decía 'sólo somos nosotros'.
Que con ella no te hace falta ni respirar.
Porque morir de amor también es morir.
Y cuando se va mata.

Ella. Que siempre lo da todo. Y cuando no le queda más se va.