domingo, 15 de junio de 2014

Nunca fuimos.

Ojalá volviéramos a caer en picado mientras volamos. Que bonita manera de ver todo perdido a tu lado. Ojalá volviéramos a soñar con huir a la ciudad de sueños, aquella que hicimos nuestra besándonos en cada calle. Abrazarnos los miedos, sin miedo. Dejando escrito que no fuimos sólo amor.
Pero a veces ser mucho no es ser todo, o ser todo no es suficiente.
Y nos borramos, el uno de la vida del otro. Dejando planes y sueños a medias. Algo perdidos, pero sin perder las ganas de volar.
Porque cariño, aunque nos estrellásemos, seguimos soñando.
Y teniendo ganas de seguir siguiendo, de seguir viviendo, apasionadamente.
Lo entiendo, las personas apasionadas asustamos y te asusté.
Te perdiste y me perdiste en el intento de encontrarnos.
Y ahora, que no somos más que recuerdos bonitos, que se empiezan a oxidar, ahora, que beso a otros en aquellos lugares en los que prometimos que no besaríamos nunca a nadie más. Ahora me doy cuenta, de que no fuimos nunca. Fuiste tú, y fui yo. Por separado y con complicaciones. Queriéndonos querer, pero sin saber si lo hacíamos bien.
Nos quedará tus canciones y tu guitarra, mis locuras y todo lo que te escribí. Pero todo lo demás se nos esfumó.
No fui nunca para ti, pero tampoco estoy segura de que tu llegarás a ser para mí.
Ojalá nos vaya bonito, o te vaya bonito, mientras a mí me va locamente apasionado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario